Mi libretita sucia de Moleskine
Suelo sentir rechazo por las cosas que entiendo, están de moda. No es a propósito, más bien una falta de interés de causa desconocida.
Ultimamente veo mucho las libretitas Moleskine, no sé si están de moda o no. Pero sí llevo tiempo sintiendo la misma animadversión que siento por el Ipod, me atrae pero a la vez estoy un poco cansado de verlo.
Pues resulta que el pasado sábado no pude resistir la tentación y acabé adquiriendo una de estas libretas. Ya estando en casa aún seguía sintiendo una mezcla de sentimientos. Sin embargo al poco rato, y por descuido, me la mancharon con un poco de vino tinto. Y voilá, aunque al principio me molestó ligeramente miré el objeto y parecía...¡envejecido!. Me enamoré de ella.
Es extraño el encanto que adquieren las cosas usadas. En unos minutos dejó de ser una libreta Moleskine para ser mi libretita sucia. Norman señaló este fenómeno en Emotional Design como uno de los responsables del afecto que sentimos por nuestros objetos. Los hace únicos, personales. Es fascinante.

Luis Villa dijo
Por eso mismo, eché un buen chorro de café con leche "sin azucar" sobre mi Powerbook, y luego lo deje caer de canto desde la mesa sabiendo que me iba a doler al principio. :-)
Accidentes aparte... el caso, es que ahora es "Mi PB", personal, completamente diferente a los demás, con su propia historia reflejada en su carcasa.
14 Noviembre 2006 | 01:04 PM