Desconferencia: Acelerando partículas.
Leí hace poco que los científicos hacían uso de los aceleradores de partículas para desentrañar las cuestiones más profundas del universo. Cuestiones que de ninguna otra forma conocida pueden ser resultas. La idea, aunque sencilla, se me reveló como algo fascinante.
Como muchos sabréis, un acelerador de partículas no es otra cosa que un gran electroimán con forma de tubo y muchos kilómetros de recorrido.
En ellos se aceleran hasta casi la velocidad de la luz partículas elementales con la intención de hacerlas chocar. Con el análisis de esos choques se pretende descubrir algo y aunque en la mayoría de los casos se intuye, no se sabe qué será hasta que el choque tenga lugar.
Es decir, todas las pruebas parten de un sistema controlado y conocido. Dicho sistema se modifica para poner en una situación de equilibrio improbable a partículas (perfectamente conocidas) y todo tiene como desenlace algo nuevo, extraño e inesperado.
Como en los experimentos con aceleradores de partículas, no sabemos qué resultado tendrá la desconferencia que se ha ido gestando en las últimas semanas.
Sin embargo algo quedó muy claro en el pasado cocktail de Cadius: queremos probar. Probar a acelerar ideas poniendo sobre la mesa cuestiones que nos son de interés. Tirar abajo los formalismos que aborregan a los oyentes de una conferencia y anquilosan los discursos del ponente bajo una capa de autoridad.

Fran dijo
¡Qué buena es la idea de desconferencia!
Y estoy totalmente de acuerdo. Hace poco organizamos en la Universidad una conferencia relacionada con la imgen médica y hubo un ponente que se limitó a leer un papelito en el que hablaba de la primera rediografía que se hizo. Desde mi punto de vista lo vi una pérdida de tiempo pués tardo unos 20 minutos y no aportó nada.
Agu tio, si la idea sale bien la traemos a Sevilla :D
Un abrazo tio.
4 Junio 2006 | 01:14 AM